Nota Completa
El estigma de llamarse diseñador
En los últimos años he procurado evitar en lo posible referirme profesionalmente a mi persona como “diseñador”. Cierto es que me gradué —con honores— de la Universidad con título de bachiller en Artes Gráficas, pero desde mucho antes de recibir el diploma, el título ya me quedaba corto para las múltiples tareas y oficios que realizaba.
Siempre acostumbro decir que, si Internet no se hubiera cruzado en mi existencia ni me hubiera metido en ella con el fanatismo y la avidez con la que lo hice hace ya casi diez años, muy probablemente estaría trabajando en el departamento de diseño de alguna agencia de publicidad, un periódico, o alguna imprenta. Conforme mi interés por esta “nueva tecnología” se iba incrementando, la necesidad me empujó a ir adquiriendo conocimientos que aún hoy siguen siendo tema tabú para la gran mayoría de los diseñadores tradicionales, tales como aprender HTML, CSS, PHP y otro chorro de lenguajes de programación, know-how de sitios web y utilerías que aún hoy —quizás más que nunca— me siguen dando de comer. Quizás también ayudó a ello el iniciarme en una época donde la única forma de hacer las cosas era aprendiendo a hacerlas. A escribir código en vez de apretar botones. Esas cosas te terminan por moldear tu visión profesional.
Volviendo a lo del estigma de la palabrita “diseñador”… Lamentablemente, para nadie en el gremio es un secreto que en Latinoamérica —al menos— el oficio carece en buena parte del respeto del vulgo y de ser tomado realmente en serio, como ocurre en civilizaciones más avanzadas que la nuestra. En esto, las computadoras se han convertido tanto en una bendición como una maldición simultánea. El “precio de admisión” al oficio se ha abaratado tanto, que prácticamente cualquiera con una copia crackeada del Photoshop y el drimgüiber anda por ahí autoproclamándose diseñador web, y para don Fulano Promedio, nada versado en asuntos técnicos ni informáticos, todos a primera vista son iguales y, como es habitual en estos lares, el que cobra más barato es el que gana, así sea un gran mediocre (¡hasta las licitaciones de grandes entidades públicas toman las decisiones basadas en el precio!). En ese aspecto, el diseño gráfico/web como profesión conlleva una enorme desventaja, pues todos —tirios y troyanos— se sienten con derecho a opinar hasta en los detalles más ínfimos. Nadie se atreve a contradecir la opinión de un médico, un ingeniero, un abogado o incluso de un programador, pero cuando se trata de un diseñador gráfico, nadie toca siquiera la puerta antes de entrar. De ahí el carácter desventajoso y peyorativo del término “diseñador” en la actualidad. Para quienes ejercen esas profesiones y tienen curiosidad por saber qué se siente, el blogger tapatío Armando Sosa les tiene por acá un tremendo post.
Paralelo a ello, el insigne Dave Shea habla en su último post sobre el ascenso del mercado del diseño “emplantillado” —tipo Blogger y similares— versus el diseño web tradicional. Aparentemente, el concepto de “diseño” en Internet está finalmente abarcando aspectos tales como la llamada “Experiencia del Usuario”, prioritización del contenido sobre el “impacto visual”, y diseño ergonómico y logístico de interfaces, metadatos, arquitectura de información, etc. Todos ellos, conceptos en los que en una u otra ocasión me ha tocado incursionar, y que se han convertido en experiencias ricas en aprendizaje. Quisiera creer que no parece estar lejano el día en que, para que un profesional del ramo sea realmente tomado en serio, se le exija familiaridad con alguno de estos conceptos. Pero en lo que se ve, a la gran mayoría de diseñadores les interesa más su infatuación con el Flash y crear “experiencias” carnavalescas, pesadas, superficiales, ruidosas y de autobombo para clientes incautos que se dejan llevar por impulsos irracionales y el “haceme algo como esto”… solo para lamentarse y descubrir a los seis meses que el frío no estaba en las cobijas. Es lo que se llama en el argot del gremio un cliente “quemado”, y con frecuencia son de los más difíciles de tratar (por razones obvias). Y lo que es peor, es que en muchos centros dizque de “capacitación profesional” informática, se les dice que Flash basta y sobra para hacerse una carrera en diseño güeb…
No pretendo hacer aquí una diatriba anti-Flash, pero la realidad es que mientras los clientes necesiten una cosa y le terminamos vendiendo otra, va a ser muy difícil liberar al oficio de su estigma. ¿Llegará el día en que estos ”complejos“ en torno al oficio sean solo un recuerdo?
7 comentarios en lista
Excelente post Beto…
Talvez para ofrecer el punto de vista de un Ingeniero en Sistemas que *juega de* diseñador Web, me parece que hoy en dia existe una diferencia marcada entre lo que es un Diseñador Gráfico, un Diseñador Web y un Desarrollador Web.
Y en el medio de esos extremos, existen conceptos que podrían bien bien ser el tema de cualquier especialidad universitaria; temas como usabilidad, search engine optimization, web development optimization, etc.
El campo en el que estamos es demasiado nuevo; profesiones como las de abogados, arquitectos o médicos han existido por mucho mucho más tiempo. Eso es señal de que falta mucha evolución para lograr que los complejos del oficio desaparezcan; y la diferencia entre un buen Diseñador Web y un *emboss-abuser* sea más marcada…
Muy acertado el post, practicamente coincido en todo, aún cuando mi disciplina no es la gráfica, sino el diseño industrial. Personalmente, como todavía no me recibí (si es que alguna vez lo hago), me considero un proyecto de desarrollador de productos, me produce cierto rechazo la palabra diseñador, lo veo como un título a la vez ambicioso y menospreciado, que no describe correctamente lo que pretendo hacer.
Después, me molesta bastante ver a cualquier tarada que hace ceniceros de vidrio salga diciendo que es “diseñadora”, con toda la pompa; o cuando alguna tía tilinga con plata me consulta sobre cuál color de florero usar para su mantel (y termina usando el que se le canta).
Totalmente de acuerdo con el artículo y más allá.
El problema comienza mucho antes, cuando en la empresa que quiere desarrollar su web, no hay ni una sóla persona especializada en comunicación y marketing. Así que toca tratar directamente con el dueño o el director general.
El caos está servido: el lenguaje que habla el diseñador es incomprensible para el responsable de la empresa, no lo entiende, así de simple.
¿y no te ha pasado que además exista la figura del conocido? Al día siguiente de aprobar el presupuesto se multiplican los conocidos que tienen un hijo que acaba de terminar un curso de flash y es un experto en desarrollar proyectos webs…
Será cuestión de aplicar un poquito de filosofía Zen.
un saludo.
No solo diseñador es sinónimo de el tipo de la computadora hace falta como bien comentas hacer gala de los conocimientos que tenemos em da risa que no solo somos los poco respetados sino que ahora resulta que los mismos arquitectos ingenieros y hasta administradores “le saben a la computadora” y se dan el lujo de vender diseños, porfavor impriman el post y peguenlo en sus oficinas a la vista del cliente asi nos ahorraremos unpar de cambios.
Definitivamente, la carencia de conocimiento por personas inescrupulosas que se hacen pasar por diseñadores nos ha llevado a esta etapa, en las que se nos consideran ya casi indispensables, yo tengo 15 años aprendiendo todos los dias como hacer mejor arte grafico y no termino de aprender. y hoy en día sale hasta la secretaria que desea sobresalir en una empresa x con un souvenir hecho en Publisher dandole al director de una empresa una muestra de su llamado talento artistico, sin siquiera consultar con un profesional. Pero parte de esa culpa la tenemos nosotros, yo por ejemplo; cuando me preguntan ¿cuanto me cobras por esta volante?, lo primero que le digo es, si tuvieras que escojer entre un auto lada y un bmw, cual escogerias, la respuesta por lo general es logica, me dicen que el bmw, entoces le digo que esta contratando un diseñador de autos fino, y que mi trabajo cuesta, ..
Creo yo que para empezar nosotros nos debemos ese respeto, cuando vemos el trabajo de otro diseñador no adularlo ni menospreciarlo, sino alagarlo y decir tiene mucho talento, y si piensa que yo puedo hacer este mismo trabajor o mejorarlo entonces lo hare.
Cuando entre nosotros mismo nos respetemos, entonces nos respetarán..
Roberto M.
¿Y qué se puede hacer con este sitio?
Buscar entre los apuntes
Más de 967 apuntes escritos desde mayo del 2003.
Subscribirse a esta página
Recibe el betolog en tu lector de RSS favorito, utilizando el siguiente enlace:
Si usas alguno de los siguientes servicios de lectura RSS, utiliza los enlaces para agregar betolog a tu servicio favorito automáticamente.
Ver apuntes mes a mes
Ver apuntes por categoría
- Animacion 6 apuntes
- Apple 15 apuntes
- Arte 4 apuntes
- Asi es la vida 72 apuntes
- Audiofilia 4 apuntes
- Betobeto.com 19 apuntes
- Caprichos 6 apuntes
- Cine 4 apuntes
- Comics 2 apuntes
- Diseño 3 apuntes
- El Mundo 7 apuntes
- Frases Lapidarias 3 apuntes
- Gadgets 2 apuntes
- Internet 39 apuntes
- Musica 10 apuntes
- Proyectos 4 apuntes
- Publicidad 4 apuntes
- Tiquicia 47 apuntes
Educar al publico meta (los clientes y SUS clientes) es algo que debe ser parte de nuestra práctica profesional… Precisamente para que se entienda el “porqué” de un apropiado diseño GUEB. Creo que es inevitable, al irse poco a poco convirtiendo los sitios en verdaderas aplicaciones, con fines especificos de uso y resultados medibles y utilizables, que el sitio “bonito” y “animado” es completamente secundario al “usable” y “dinámico”. Y es ahí donde esta escuela vieja, plagada de mentalidades mediocres y haraganas, donde se quieren ofrecer resultados “receta” y basados exclusivamente en la estética superficial y de moda, y no en una verdadera busqueda de la auténtica solución estructurada alrededor de necesidades reales y únicas a cada caso será cosa del pasado.
Poco a poco, los encargados de hacer contrataciones en macroempresas y aquellos dueños de las micro que realmente quieren ROI* en sus inversiones web estaran mas instruidos en la filtración de los profesionales que mejor apliquen a sus necesidades y las soluciones que a estas se les ofrezca.
Por ahora beto, solo queda para aquellos que ya arrancamos un poco antes en, como me dijiste en una ventana de chat: “the road less traveled” seguir como vamos sin bajar la barbilla. Porque en esta cadena alimenticia sangrienta y encarnizada, sirve tener todas las ventajas que nos pueda brindar el haber estado inmersos por mas tiempo en entender de que se trata hacer las cosas bien que otros que apenas seran novatos y no conocen todas las artimañas, atajos y referencias necesarias para hacer ese trabajo mas eficiente y porqué no… mas “bonito”, seran los que paleontólogos del futuro encuentren en capas geológicas, los moldes de sus flasheros/imageready cadáveres llenos de minerales arenizcos y pesados como sus sitios poco eficientes congelados para la eternidad, sin un solo botoncito que se prenda, parpadee y baile cada vez que alguien le hace “click”. :)
Oscar