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Nota Completa

Tiquicia

Ricer Street

21 de Noviembre, 2004

Por esas vueltas de la vida me ha tocado la suerte de vivir en una calle donde casi todos los vecinos parecen tener al menos un pariente mecánico o taxista de profesión. Y por tanto, con automóvil — usualmente un modelito tipo Hyundai, Honda Civic, Accord o un Nissan de medio pelo y de no menos de diez años de antigüedad, pero con decenas de agregados a cuestas con los que buscan apantallar a media humanidad y hacerles creer que andan montados mínimo en un DeLorean o un Lamborghini Diablo.

El slang inglés tiene una palabra perfecta para estos individuos: Los ricers. Son realmente fáciles de identificar, y en nuestras calles pululan como moscas. Generalmente ostentan un perol cargado de chunches con los que intentan quitarle el aspecto de cochecillo pura tusa con que viene de fábrica: Pegatinas de marcas tipo racing en las puertas rebosantes de merula, aros de perfil bajo y cromados que son más caros que el carro mismo, la infaltable “cola’e pato” o hatchback en la parte trasera, la supertrompa a ras del suelo o spoiler en la parte delantera, caracteres kanji (japoneses) del tipo “no sé qué carajos significan pero se ven cool”, radios que son más bien discotecas ambulantes, y el indispensable “roncador” o armatoste para la mufla, a fin de que el motorcillo de escasos 1500 centímetros cúbicos suene como si tuviera adentro el doble o triple de cilindrada.

Para dicha especie auto-fetichista, la película The Fast and The Furious es algo así como la Biblia, el role model a seguir. Mientras la gente “normal” lee (o más bien ve) Playboy, Hustler o Penthouse, los ricers hacen lo propio con Car & Driver o los catálogos de últimos modelos. Por lo general, el ricer promedio es joven, soltero, de 18 a 25 años y con mucho, pero mucho dinero para gastar (hay que estar bien forrado para hacer de un carro de 2 millones de pesos uno de 12 millones)…

Los ricers criollos están tan bien organizados que cuentan con su propia revista y sitio web, y no les ha faltado espacio en los diarios.

Yo personalmente estoy muy lejos (económica y moralmente) de poder transformar mi venerable Toyota modelo 87 en un abrebocas que atraiga a chicas curvilíneas en bikini —según el mito ricer—, pero la verdad honesta, pura y desnuda es que nunca me ha atraído del todo la cultura del carro-erotismo tan permeada en nuestro país. Siempre he tenido un concepto muy utilitario del automóvil, y no es que nuestro entorno sea exactamente conducivo, con la de huecos con pedazos de calle que tenemos… bastante hay ya que gastar en repuestos, gasolina (ni me acuerden de lo cara que está) y revisiones obligatorias… la verdad, no sé como hacen.

A veces hubiera querido vivir en una ciudad como Nueva York, no por las razones que muchos podrían pensar sino porque ahí nadie pareciera realmente necesitar un auto; todos se las ingenian para ir al trabajo, la ciudad o a sus casas a puro subway, ferry o taxi. En cierta forma se me antoja un sistema más democrático. Mientras tanto, aquí hay ya ciertos centros comerciales y de oficinas a los cuales es imposible llegar si no se tiene coche (y no cualquier coche). Yo me pregunto a veces cómo se supone que el hacernos más carro-céntricos nos hace más “primermundistas” o “desarrollados”. Porque pareciera que quisiéramos parecernos en ese respecto más a Texas que a NYC.

Ah, y por si fuera poco, si andas un carrito de buen ver te puede costar hasta la vida. ¿Para qué tanto show, entonces?

Eso sí, no pienso escatimar en un buen radio para estas fechas porque ahorita ni eso tengo…

4 comentarios en lista

Enlace beto

Además, se dice mucho por ahí que quien trata de apantallar con su carro usualmente lo hace por compensar sus deficiencias en otros aspectos - casi siempre relacionados con las proporciones de su miembro viril.

No lo inventé yo, que quede claro… :P


#1/21 de Noviembre, 2004
Enlace Awacate

Aquí en España también tenemos de esos. Aquí se le llama hacer tunning, y tienen hasta concentraciones y concursos…


#2/22 de Noviembre, 2004
Enlace Carola

Como diria mi mejor amigo…Rápidos, furiosos y ENGAÑADOS!


#3/22 de Noviembre, 2004
Enlace Live_U4

Cierto, en México también lo conocemos como Tunning.

En lo personal, me parece de “mal gusto” muchas de las modificaciones. Yo no le pondría luz neon al piso de mi coche, no way!! Eso sí, un buen stereo es indispensable!! =)


#4/22 de Noviembre, 2004

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